Gobierno

Gobierno que piensa en sus ciudadanos, escribe su legado con el aprecio de su gente.

Desde el día en que se gana la elección, se debe de empezar a trabajar en el legado que se quiere proyectar. Es decir, ¿cómo queremos que la gente nos recuerde cuando termine la administración?

Eso será la clave para que tanto el gobernante como su equipo puedan crear sus objetivos de trabajo. Pensar en ¿cómo queremos ser recordados? sirve para crear la estrategia de posicionamiento adecuada y la planeación de las políticas públicas que se desean realizar.

Toda acción debe de ir acompañada de una buena comunicación, no podemos bajar la guardia y pensar que sólo con hacer las cosas la gente ya las conocerá. Es fundamental, crear y planificar el lanzamiento de todas y cada una de las acciones de gobierno.

En Gobierno hay 3 momentos fundamentales; los 100 primeros días, los 100 últimos y los diferentes informes, estos son nuestros momentos clave para explicar no sólo con palabras sino también con hechos todo lo que somos y queremos que recuerden.

La estrategia de posicionamiento juntamente con una buena comunicación son claves para una buena reputación y credibilidad. Sin duda, son el mejor camino para la reelección.

Los 100 primeros días son el margen de respeto que dejan tanto los medios de comunicación como la oposición a la hora de iniciar un gobierno y empezar a trabajar, son nuestro "periodo de gracia”.

En política, percepción es realidad, y los 100 primeros días son nuestra primera impresión con los ciudadanos, donde podemos demostrar y diferenciar nuestra capacidad de gestión y resolución; y así generar confianza.

Es fundamental tener muy claro qué es lo que se va a trabajar y cómo se hará. Es el momento de crear nuestro marco mental y transmitir a todos como queremos que nos perciban. Demostrar las bases de nuestro gobierno y realizar acciones significativas, marcando el rumbo de lo que será nuestro estilo y de dejar una buena percepción a los ciudadanos.

Tan importante son los 100 primeros días como los 100 últimos para poder cerrar bien la administración.

Hacemos de los ciudadanos embajadores.

En un territorio, ya sea país, estado o ciudad, la marca territorio sirve como estrategia de posicionamiento y diferenciación, para destacar y ser el punto de atención, respecto a otros lugares. En los tiempos que corren y que cambian constantemente, con un entorno global y fuerte competencia, la marca territorio se convierte en un elemento clave y poderoso.

Los países y sus ciudades, necesitan diferenciarse y posicionarse estratégicamente, de forma adecuada mediante sus atributos positivos y características particulares con el objetivo de ser más competitivos. En el caso de las ciudades, deben hacerlo tanto al interior como al exterior de su país, para poder entrar en la liga de las ciudades globales y así garantizar su desarrollo económico, social y territorial.

La arquitectura de la marca estratégica de territorio engloba:


    Marca de Gobierno

    Marca ciudad/estado/país

    Marca turística

    Denominación de origen

Es el momento de conectar con las personas de una forma diferente, eficiente y clara para conseguir sorprenderlas. Sólo así, conseguiremos captar su atención y comunicar de forma más eficaz.

Contarles nuestros objetivos y hacer que los hagan suyos.

La comunicación ha evolucionado, es importante entender estos cambios y planificarla de forma estratégica. Cada vez más, los gobiernos han pasado de vender cosas tangibles a intangibles, no importa lo que se construya o se haga, lo fundamental es lo intangible, es decir, cómo hacemos sentir a la gente y que beneficios les aportamos.

Cuantas veces nos a tocado ver y escuchar; ¿qué está haciendo el gobierno?

A pesar del gran trabajo que se hace, es obvio, que la comunicación no llega a los ciudadanos, dejemos de hacer las cosas como siempre y hagámoslas de forma diferente, con estrategia e innovación.

La forma más eficiente para hacerlo es contándoles historias, involucrándolos; sólo así conseguiremos llegar a nuestros ciudadanos y poco a poco persuadirlos y enamorarlos del proyecto de gobierno.

La comunicación se trata de escuchar, entender y dialogar.

La reputación y la credibilidad tardan años en construirse, pero se pueden perder muy rápido si no reaccionamos a tiempo en una crisis.

Cuanto antes identifiquemos una crisis, más fácil será gestionarla y prevenir problemáticas. En STRATEGIC nos comprometemos a dar una respuesta rápida para contener el impacto de la crisis y evitar los posibles efectos negativos.

Es muy importante analizar todos los escenarios posibles de forma estratégica que puedan llegar a crear una crisis, pero sobretodo que nos puedan ayudar a reaccionar y gestionarla de la forma más adecuada a nuestros intereses.

Cuando se hace una buena gestión de crisis, ésta la podemos transformar en una oportunidad de proyección política.

Después de muchos años de democracia en que la sociedad siempre se ha comunicado de la misma forma y que la administración se está quedando desfasada de los nuevos tiempos, ahora es el momento de cambiar.

Debemos de implementar nuevas formas de comunicación, nuevas formas de feedback con la sociedad para poder conocerlos mejor y hacerlos partícipes de los cambios.

Es por eso, que fomentamos la participación, que es un concepto muy usado pero poco practicado.

Debemos de entender la participación como un marco de acción y comunicación en el que se relacionarán los ciudadanos, las empresas y las asociaciones civiles con la administración, no de forma unidireccional sino en un diálogo en el que se busca mayor fluidez administrativa y resolutiva y a la vez poder escuchar, resolver o implementar las propuestas planteadas.